EU4Journalists.eu is currently not updated. We hope to be back soon.

eu4journalists

select your language

Inmigración

1. Antecedentes

La Inmigración y el asilo tienen influencia en áreas sensibles como los niveles de empleo, la cohesion social y la diversidad cultural, así como sobre los controles fronterizos, la aplicación de la ley y la seguridad nacional. Por esa razón, estos temas han seguido estando entre los más polémicos y divisorios entre los Estados miembros de la Unión Europea. La UE está intentando hacer frente a su reducción demográfica y a la necesidad de una mano de obra especializada mientras pone en marcha políticas para tratar de una manera justa a los solicitantes de asilo y detener la marea de inmigración ilegal creciente.

Con el fin de alcanzar la unidad en la gestión de la migración y el asilo, la UE estableció una política común de inmigración en octubre de 1999 en una reunión del Consejo Europeo en la ciudad finlandesa de Tampere. En la reunión se acordó que la legislación nacional sobre inmigración debería ser armonizada para regular los flujos migratorios en consonancia con las necesidades de la economía y la capacidad de la UE para absorber e integrar nuevos inmigrantes.

En la práctica, los ambiciosos objetivos establecidos en Tampere –promover la cohesion social y económica a lo largo de la UE, integrando a nacionales de terceros países- sigue planteando un desafío en su puesta en marcha. Esto se debe en parte al rechazo de la mayoría de los Estados miembros a ceder demasiado poder en las áreas políticas más delicadas sobre inmigración, que siguen ocupando el centro de la soberanía nacional para la mayoría de miembros de la UE.

La inmigración fue ordenada dentro del pilar supranacional en el Tratado de Amsterdam, firmado en mayo de 1999. El Tratado manifiesta un mayor énfasis en la ciudadanía y en los derechos de los individuos, así como en el comienzo de una Política Exterior y de Seguridad Común (PESC).

Pero la importancia del principio supranacional se ve reducida al aplicar la regla de la toma de decisiones por unanimidad. Los Estados miembros rechazan a menudo comprometerse y acaban defendiendo sus propios intereses cuando se trata de temas relacionados con asilo e inmmigración.

Por ejemplo, Irlanda y el Reino Unido, que no son parte del área común de viaje de la UE, conocido como área Schengen, han mantenido el derecho a decidir individualmente si aceptarán o no la legislación de la UE sobre inmigración y asilo. Francia ha sido criticada por mantener su legislación anti-inmigratoria, como la ley de 1994 que criminaliza a aquellos asistan a un inmigrante ilegal (proporcionándoles cobijo, por ejemplo). La ley fue condenada por las ONG francesas, los partidos politicos de izquierda y los grupos étnicos.

back to top