EU4Journalists.eu is currently not updated. We hope to be back soon.

eu4journalists

select your language

Crisis financiera

1. Antecedentes

Cuando Estados Unidos estornuda …

  Europa fue cogida por sorpresa cuando el desplome de un segmento poco conocido del mercado hipotecario estadounidense comenzó a agotar su crédito doméstico. La crisis consiguiente –conocida como el credit crunch ó crisis de crédito- se extendió finalmente desde el sector financiero al empresarial e inmobiliario, con efectos devastadores para la vida de los ciudadanos en todo el continente. En Estados Unidos, el mercado hipotecario subprime – préstamos dirigidos a hogares con ingresos bajos- había estado creciendo a un ritmo vertiginoso desde principios de década. Estos préstamos, ofrecidos con tasas de interés inicial barato, operaban con la lógica de que los consumidores podrían refinanciar más adelante su propiedad en caso de encontrarse con problemas. 

La expansión del fenómeno subprime coincidió con una nueva ola de innovación en el mercado de securitización, diseñado para diversificar y consecuentemente reducir riesgos. Las corrientes de ingresos procedentes de la deuda de riesgo subprime se juntaron con otras formas de préstamos al consumidor como instrumentos comercializables en forma de bonos denominados asset-backed securities ó valores respaldados por activos. Éstos originaron a su vez derivados todavía más complejos, que fueron acaparados por bancos, compañías de seguros y fondos de pensiones.

Con el tiempo, la deuda de las subprimes por valor de cientos de miles de millones de dólares había penetrado en los puntos más lejanos del sistema financiero mundial. Las instituciones se fueron distanciando cada vez más de los valores respaldados por sus inversiones, pero mientras el dinero circulaba, todo el mundo era feliz. Durante años, el sistema fue ampliamente incuestionable, incluso para las agencias de calificación crediticia , que supuestamente valoran el riesgo de los productos.

En 2006 comenzaron a aparecer grietas. Mientras los intereses bancarios aumentaban y el precio de las casas bajaba, los inclumplimientos en los préstamos subprime crecieron a niveles récord. Como el dinero dejó de fluir, inmumerables cadenas de inversores en todo el mundo se vieron afectadas. El pánico cundió al hacerse obvio que nadie conocía la fuente o el valor de su inversión y los bancos se volvieron reacios al préstamo. Un sistema diseñado para diversificar riesgo había servido de hecho para camuflar el alcance y la ubicación del mismo.

Deshielo financiero

En la Unión Europea, el primer signo real de crisis llegó en agosto de 2007, cuando el banco de inversión francés BNP Paribas interrumpió la retirada de efectivo de sus fondos debido a que no era capaz de valorar equilibradamente sus propiedades. El Banco Central Europeo respondió rápidamente, inyectando 95 mil millones de euros al mercado bancario para mejorar la liquidez. Fue la primera de una serie de inyecciones de efectivo a gran escala orientadas a evitar que los bancos se paralizasen. 

En septiembre de 2007, el prestamista hipotecario británico Northern Rock fue forzado a buscar fondos de emergencia del Banco de Inglaterra. El rescate financiero fue notable y provocó agitación en el banco, con la retirada de más de dos mil millones de euros en pocos días por parte de los clientes. En un intento de calmar el pánico, el gobierno del Reino Unido decidió garantizar los depósitos. (En octubre de 2008 se enmendó la Directiva sobre esquemas de garantía de crédito de la UE para salvaguardar todos los depósitos a un mínimo de 50.000 euros, con efecto inmediato en la mayoría de los Estados miembros. El límite mínimo será elevado a 100.000 euros a finales de 2010.)

Durante el resto de 2007 y la primera mitad de 2008, los políticos parecíanconvencidos de que la economía de la UE no sufriría demasiados daños. Sin embargo, el derrumbe del banco estadounidense de inversiones Lehman Brothers en septiembre de 2008 condujo a la crisis hacia un panorama completamente nuevo. Con la confianza global en caída libre, se sucedieron una serie de compras y rescates financieros de bancos, prestamistas de hipotecas y compañías de seguros a ambos lados del Atlántico. Los fondos cayeron en picado mientras el sistema financiero mundial se abocaba al deshielo.

Impacto en la economía real

Para finales de 2008, la perspectiva económica de la UE en su conjunto se había ensombrecido considerablemente. En noviembre de 2008, las cifras de Eurostat revelaban que la zona del euro y la UE habían entrado en recesión –entendida como dos trimestres consecutivos de contracción económica- en el tercer trimestre de 2008.

En primavera de 2009 estaba claro que la UE se enfrentaba a un largo y lento camino de recuperación, mientras los bancos luchaban por volver a ponerse al día y por la recuperación empresarial. En mayo de 2009, la previsión de la Comisión Europea indicaba que el bloque regresaría al crecimiento económico anual en el tercer trimestre de 2010. Se espera que la zona del euro y la economía de la UE se reduzcan en un 4% en 2009.

Los Estados miembros de Europa central y del este son los que más daño estaban sufriendo, con una inseguridad de inversión creciente y la disminución de la demanda para bienes manufacturados en mercados occidentales con falta de crédito. Hungría, Letonia y Rumania han recibido paquetes de préstamo por un total de 25,5 mil millones de euros, 7,5 mil millones de euros y 20 mil millones de euros respectivamente, procedentes de la UE, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Letonia, que ha sufrido la depresión más pronunciada de todas las economías del bloque, está poniéndose el cinturón ante la presión de cumplir los rígidos criterios para entrar en la zona del euro en 2012.

Los países del oeste de Europa también están bajo presión. Las exportaciones a la UE de la potente Alemania han sufrido una disminución general de la demanda en bienes como coches y maquinaria pesada. El Reino Unido e Irlanda, con unas economías que dependían en gran medida de los servicios financieros, han sufrido un declive dramático. Irlanda, junto con Italia, Grecia y España, está sufriendo las consecuencias de haber tenido su calificación de crédito internacional devaluada. 

Cuando la crisis ha llegado a la economía real, dejando un lastre en las empresas y empleos, el descontento social ha crecido. En Letonia, las protestas en las calles y los disturbios contra la política económica del gobierno llevaron a su dimisión en febrero de 2009. En Francia ha habido una ola de secuestros a directivos por trabajadores que sufrían los efectos de los recortes y la pérdida de trabajos. Y en Londres, los manifestantes irrumpieron en el Banco Real de Escocia en la cumbre del G20 en abril, en protesta por los bonos de los ejecutivos financieros.

Consecuencias para la política de la UE

La crisis financiera ha puesto a prueba los reflejos institucionales de la UE al máximo. Las críticas, internas y externas, inciden en que la respuesta política ha sido demasiado fragmentada y que, como consecuencia, el bloque ha podido ir a la zaga de Estados Unidos para salir de la recesión.

La primera respuesta de los ministros de Economía de la UE ante las sacudidas de las subprime en 2007 fue establecer un mapa de ruta con planes para mejorar la gestión de la transparencia y el riesgo en los mercados financieros. Antes de la crisis ya habían empezado a trabajar en la puesta a punto de estructuras de supervisión y estrategias para enfrentarse a crisis bancarias transfronterizas. Pero el debate acerca de qué cantidad de poder debería ser transferido de las capitales nacionales a Bruselas progresa lentamente.

El desplome del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers en septiembre de 2008, sin embargo, sirvió de acicate para que el bloque entrara en acción, En octubre de 2008, en una improvisada reunión sin precedentes, los jefes de Estado y gobierno de la zona del euro llegaron a un acuerdo sobre un plan de acción de emergencia para coordinar medidas de rescate financiero de bancos y evitar que la crisis se extendiera a la economía real. Ese mismo mes, elConsejo Europeo ratificó el plan para el conjunto de la UE.

A finales de octubre de 2008, la Comisión Europea redactó un marco de trabajo detallado con el título 'De la crisis financiera a la recuperación: un marco para la acción europea' que conformaría la espina dorsal en la respuesta de la UE a la crisis. El marco de trabajo crea el escenario para una revisión de la infraestructura financiera del bloque, la coordinación de los esfuerzos al estímulo y la orquestación de la acción internacional.

La profundidad y magnitud de la recesión ha reavivado el debate ideológico sobre el futuro económico de Europa, poniendo en evidencia el denominado modelo de capitalismo anglosajón del laissez-faire. Las grandes preguntas que se están formulando ahora se centran en temas como el papel del Estado, los mercados de trabajo y los sistemas de bienestar. Las medidas políticas podrían estar dirigiéndose ahora en favor del modelo de economía social de mercado propugnado por países como Francia y Alemania.

back to top